Regalos en la adversidad
El texto que compartimos a continuación nos lo envía Dña. Mª Paula Morrone Sánchez, madre de alumna de 2º Bachillerato del IES Sierra de Aras.
Desde el IES Sierra de Aras lanzamos una propuesta a toda la comunidad educativa para tratar de aportar nuestro granito de arena durante estos días de confinamiento en casa y amenizarlos a través de textos, creaciones y recomendaciones positivas e interesantes.
Se trata de una iniciativa colaborativa en la que pedimos a profesorado, alumnado, familias, personal no docente y todo aquel que quiera que participe enviando su aportación al correo electrónico info@iessierradearas.es.
Nuestra intención es publicar en la web y redes sociales de nuestro instituto al menos una colaboración diaria.
Muchas gracias y anímate a participar.
Regalos en la adversidad
Estamos en una situación difícil, sí. Todos lo sabemos, pero también es una oportunidad. Vamos a hacer un esfuerzo y buscar lo bueno que podamos sacar de esta realidad.
Yo he encontrado muchas cosas buenas: hemos pasado tiempo en familia, hemos jugado muchísimo y, lo más importante, ¡¡¡nos hemos reído hasta las lágrimas!!! Y, como la risa es salud, seguro que le ganaremos esta batalla al maldito COVID-19.
Y entre lo bueno hay algo muy especial que nos ha hecho muy felices: una de mis hijas termina este año el bachillerato y, si Dios quiere, el año que viene se va de casa a estudiar. Este tiempo ha sido un REGALO para estar con ella, disfrutarla, reírnos juntas, compartir lecturas y videos de las cosas que a ella le interesan, darnos muchos abrazos… En fin, es una adolescente, pero del todo especial (al menos para nosotros). Y como ella misma dice “¡¡¡LO QUE TE RÍES CONMIGO NO ESTÁ NI PAGADO!!!”. Este tiempo en casa ha sido una hermosa oportunidad para estar más tiempo juntas antes de que vuele…
No puedo dar más que gracias a la vida por esta hermosa oportunidad. Es mi deseo que en todas las casas puedan encontrar motivos de dicha en medio de la adversidad. Que esta sea una verdadera ocasión para ver cosas que en la vorágine diaria pasaban desapercibidas.
Como no sabía qué ponerme, ¡ME PUSE FELIZ! Este es mi deseo para todos.
