La bioquímica de la felicidad

Desde el IES Sierra de Aras lanzamos una propuesta a toda la comunidad educativa para tratar de aportar nuestro granito de arena durante estos días de confinamiento en casa y amenizarlos a través de textos, creaciones y recomendaciones positivas e interesantes.

Se trata de una iniciativa colaborativa en la que pedimos a profesorado, alumnado, familias, personal no docente y todo aquel que quiera que participe enviando su aportación al correo electrónico info@iessierradearas.es.

Nuestra intención es publicar en la web y redes sociales de nuestro instituto al menos una colaboración diaria.

Muchas gracias y anímate a participar.

El texto que compartimos a continuación nos lo envían Dña. Juana Pérez-Vico Jiménez, Profesora de Filosofía del IES Sierra de Aras, y el alumnado de Psicología de 2º Bachillerato D.

 

La bioquímica de la felicidad

El grupo de psicología de 2º BTO D quiere compartir con el resto de la comunidad educativa del instituto algunos consejos para mejorar nuestro estado de ánimo en estos días; es algo que venimos practicando en nuestras clases con buenos resultados. Para ello, hemos seguido los consejos de Félix Jawara en su libro «El hombre Ikigai, la felicidad de vivir con propósito» (https://www.felixjawara.com/).

El autor nos habla de cuatro hormonas que el cuerpo humano produce de manera natural y que inducen estados que asociamos con diferentes niveles de felicidad. Es la denominada “química de la felicidad”.

  • Endorfinas: nos hacen sentir una breve euforia que enmascara el dolor, produciendo una sensación positiva en el organismo. Por ello son analgésicos naturales.
  • Dopamina: responsable del placer primario, es uno de los mecanismos de defensa que el cuerpo humano ha desarrollado para asegurar nuestra supervivencia. Genera una sensación de placer básico al hacer algo que me gusta. Tiene también una misión en nuestra especie: ayudarme a realizar y completar las tareas.
  • Serotonina: participa en modular la agresividad, regular el apetito, los ciclos de sueño y el deseo sexual. Los niveles de esta hormona aumentan cuando nos sentimos “importantes” o “queridos”. Es, por tanto, una sustancia clave para el bienestar y permite alcanzar un segundo nivel de felicidad, de mayor intensidad y duración que la dopamina y su placer primario.
  • Oxitocina: hormona del amor; se distribuye en el organismo cuando aquello que hago o pienso nos conecta con otras personas y con la naturaleza. La oxitocina es la hormona del amor, la sociabilidad y la confianza. Genera empatía y sensación de pertenencia a un grupo social, y ayuda a crear vínculos duraderos con otras personas… para hacer que “el amor perdure”.

Basta con subir los niveles de estas hormonas para reequilibrar nuestras emociones. Por ello, os proponemos que penséis en aquello que solemos hacer cada día por la mañana e integrar tres o cuatro de las siguientes actividades, justo al despertarnos, para comenzar el día con buenas vibraciones:

ENDORFINAS DOPAMINA SEROTONINA OXITOCINA
–     Bailar

–     Saltar

–     Comida picante

–     Aroma de lavanda

–     Chocolate, vainilla

–     Comer fruta

–     Enamorarme

–     Ejercicio físico

–     Logros cotidianos

–     Terminar una tarea

–     Yoga

–     Cantar

–     Sonreír

–     Meditar

–     Relajarme

–     Tomar el sol

–     Música clásica

–     Pensamiento positivo

–     Reír

–     Abrazos

–     Orgasmo

–     Agradecer

–     Naturaleza

–     Mascotas y bebés

–     Masajes y caricias

–     Baño de agua caliente

Por ejemplo, al despertarte podrías: sonreír (serotonina), hacer la cama (dopamina), acariciar al perro (oxitocina), tomar pimienta en el desayuno (endorfinas).

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