Color esperanza

Desde el IES Sierra de Aras lanzamos una propuesta a toda la comunidad educativa para tratar de aportar nuestro granito de arena durante estos días de confinamiento en casa y amenizarlos a través de textos, creaciones y recomendaciones positivas e interesantes.

Se trata de una iniciativa colaborativa en la que pedimos a profesorado, alumnado, familias, personal no docente y todo aquel que quiera que participe enviando su aportación al correo electrónico info@iessierradearas.es.

Nuestra intención es publicar en la web y redes sociales de nuestro instituto al menos una colaboración diaria.

Muchas gracias y anímate a participar.

El texto que compartimos a continuación nos lo envía Dña. Puri Cabezas Torres, Orientadora del IES Sierra de Aras.

 

Color Esperanza

En primer lugar, quiero daros un aplauso muy grande a vosotros alumnos y alumnas. Sois grandes campeones por el esfuerzo que estáis haciendo “quedándoos en casa” y “trabajando todos los días”. Felicidades de corazón. Estáis aprendiendo y viviendo solidaridad, empatía, paciencia, amor, alegría, felicidad, resolución de conflictos, esfuerzo, cansancio, miedo, tristeza autonomía, generosidad, un montón de emociones y valores que serían interminables de enumerar. ¡ENHORABUENA A TODOS Y A TODAS!

Después de este pequeño homenaje, voy a exponer una reflexión de todos estos días que llevo en confinamiento en soledad.

Me siento una persona muy privilegiada: ¡Me siento bien! Qué paradoja, sentirme bien en esta situación. Pues sí, ME SIENTO BIEN Y PRIVILEGIADA por estos motivos:

  • “Estoy viva”. Todos estos días el despertar lo disfruto con una alegría especial, soy  consciente de que es un regalo maravilloso cada nuevo amanecer, ver las cosas que me rodean y me gustan: macetas, cielo, nubes, lluvia, olor a tierra mojada, a colonia, jabón e incluso lejía, saborear el café calentito, el bizcocho, la tostada… sentir incluso mis manos ásperas de tanto jabón, alcohol, lejía. Todas estas insignificancias me hacen reconocer lo afortunada que soy porque  me han regalado la vida un día más.
  • “Doy vida”. Cada día, rutinas de casa, trabajo de elaborar informes, pelea con el Séneca, enfados con el ordenador, preparar actividades para vosotros y vosotras, llamadas de teléfono con personas queridas para mí, whatsapp, vídeollamadas, e incluso vídeoconferencias. Todo ello me hace pensar que doy vida porque estoy pensando en los demás y lo intento hacer lo mejor que sé y puedo.
  • Y por último. “Recibo vida”. Cuánto más doy, más recibo: llamadas, whatsapp, alegría, satisfacción, paz, sosiego, tranquilidad…

En definitiva, me siento bien y privilegiada.

Todas estas vivencias que estoy disfrutando y saboreando, a pesar de mi soledad, creo que pueden ser consecuencia de que mis padres me inculcaron y regalaron durante mi corta vida con ellos, como pilares de mi educación cristiana:

  • “Todo esto pasa”, me decían mis padres, y es verdad. Todo lo malo pasa y también todo lo bueno pasa. Así que no nos agobiemos. Todo pasa aunque nos cause dolor, o incluso mucho dolor, y no sepamos por qué ocurre, aunque con el tiempo lo comprendemos y aprendemos de ello.
  • “Haz lo mismo que te gustaría que te hicieran a ti”. No vivimos solos; aunque a veces cometamos errores, rectificar y pedir perdón es de sabios, me decía continuamente mi padre.
  • Porque tenemos que seguir adelante. ”Si quieres, puedes”, me decían, con esfuerzo, constancia, trabajo; no será fácil, pero si crees en ello y lo compartes, es posible. Entre todos podemos construir un mundo mejor donde la humanidad viva en armonía, feliz, y en un mundo más justo y solidario.

Así, pues, os invito a que toda nuestra comunidad educativa diga como dice la canción “Color Esperanza” que, por cierto, estos días escucho frecuentemente:

“Saber que se puede,

querer que se pueda,

quitarse los miedos,

sacarlos afuera,

pintarse la cara color esperanza,

tentar al futuro con el corazón.

Por lo tanto, sintamos que estamos vivos, seamos felices, demos vida a nuestra familia con amor y recibamos vida de ellos, igual que en la Semana de Pasión, Jesús nos intensifica con su ejemplo. El futuro es de todos, construyámoslo con todo lo que aprendamos de esta situación. PODEMOS.

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