La distancia nos acerca
Desde el IES Sierra de Aras lanzamos una propuesta a toda la comunidad educativa para tratar de aportar nuestro granito de arena durante estos días de confinamiento en casa y amenizarlos a través de textos, creaciones y recomendaciones positivas e interesantes.
Se trata de una iniciativa colaborativa en la que pedimos a profesorado, alumnado, familias, personal no docente y todo aquel que quiera que participe enviando su aportación al correo electrónico info@iessierradearas.es.
Nuestra intención es publicar en la web y redes sociales de nuestro instituto al menos una colaboración diaria.
Muchas gracias y anímate a participar.
El texto que compartimos a continuación nos lo envía Dña. Araceli del Espino Álvarez, Profesora de Inglés del IES Sierra de Aras.
La distancia nos acerca
En estas semanas…
He visto a personas ofrecerse a llevar la compra a ancianos que no conocían.
He vivido aplausos al personal sanitario de nuestro país que te dejan un nudo en la garganta y la piel de gallina.
He conocido a vecinos a los que ni les ponía cara y resulta que son encantadores.
He contemplado maravillada cómo los artistas de todo el mundo se dejan un trocito de alma a base de directos en Instagram para conectar con sus fans.
He leído un millón de mensajes positivos, alentadores, humanos.
He sido nominada a unos cuantos challenges. Y nunca pensé que me lo iba a pasar tan bien viendo a alguien dar patadas a un rollo de papel higiénico.
Me he reído con los infinitos memes que compartimos para hacernos el trago menos amargo.
He echado de menos a mi abuela, muchísimo. Y a mis tíos y a mis primos.
He descubierto las habilidades musicales de mucha gente.
He saturado FaceTime, Zoom y Skype.
He animado y felicitado a los trabajadores de supermercados y farmacias que están a pie de cañón estos días por todos nosotros.
He compartido con mis compañeros de trabajo risas, frustraciones y trucos informáticos.
He vuelto a tener contacto con personas a las que ya había perdido la pista.
He recibido montones de correos de editoriales y plataformas educativas intentando hacernos esto lo más llevadero posible.
Me he conmovido al ver los dibujos de los pequeños cada casa decorando las fachadas de sus edificios.
He bailado con mi barrio “Paquito el Chocolatero” en el balcón.
He valorado los buenos ratos con mis amigas más que nunca.
He flipado con el ingenio y el arte que tienen algunos.
Me he vuelto súper fan del lema “we’re in this together”.
He llorado por teléfono con amigos que lo están pasando mal.
He recomendado series y he seguido el consejo de otros. Y estoy descubriendo cosas que me encantan.
He compartido con mi familia más momentos que en un año entero.
Me he dado cuenta de la suerte que tengo de vivir en un lugar tan solidario mientras me unía a una página de voluntarios de Lucena en Facebook.
He sentido unas ganas enormes de volver a las aulas, de ver a mis alumnos, de seguir riendo y aprendiendo con ellos.
He valorado mi trabajo aún más de lo que ya lo hacía.
He usado el hashtag #yomequedoencasa y he visto como tantísima gente se unía a la iniciativa.
He hecho el tonto como nunca con mi hermano (sin ningún tipo de sentido del ridículo).
Me he preocupado por la salud de personas que ni conozco.
He visto un vídeo de una señora a la que le cantaba cumpleaños feliz toda su comunidad de vecinos.
Y me he emocionado.
Me he sentido muy pero que muy orgullosa de mis amigos sanitarios.
He escuchado los altavoces de los de al lado y, en lugar de molestarme, me han animado.
He alucinado con la gente que se ofrece de manera altruista a dar clase a distancia de lo que sepan.
He sufrido ataques de risa, pero también bajones. Y siempre he tenido a alguien conmigo, cerca o lejos.
He aprendido a valorar las pequeñas cosas de la vida.
He creído de corazón en la palabra “ubuntu”.
Es irónico que ahora que tenemos que estar más separados que nunca, es cuando más unidos estamos.
