“Pero no tengo tiempo”
Desde el IES Sierra de Aras lanzamos una propuesta a toda la comunidad educativa para tratar de aportar nuestro granito de arena durante estos días de confinamiento en casa y amenizarlos a través de textos, creaciones y recomendaciones positivas e interesantes.
Se trata de una iniciativa colaborativa en la que pedimos a profesorado, alumnado, familias, personal no docente y todo aquel que quiera que participe enviando su aportación al correo electrónico info@iessierradearas.es.
Nuestra intención es publicar en la web y redes sociales de nuestro instituto al menos una colaboración diaria.
Muchas gracias y anímate a participar.
El texto que compartimos a continuación nos lo envía Dña. Beatriz Aranda Arribas, Profesora de Inglés del IES Sierra de Aras.
“Pero no tengo tiempo”
Recuerdo el último día de clase, el viernes 13, como un día aparentemente normal si no fuera porque el nerviosismo, la preocupación generalizada y, sobre todo, la incertidumbre se adueñaron de nuestro centro desde primera hora. “¿Y ahora qué?”, nos preguntábamos todos. Había alumnos que desconocían lo fuerte y peligroso que era el bichito y que incluso vacilaban con salir de fiesta, pero ahí estábamos los profesores una vez más, para resolver sus dudas e intentar concienciarlos hasta el último momento.
Un día nos dicen que no es para tanto y días después que esto se les va de las manos, que mejor cada mochuelo a su olivo. Somos callejeros por naturaleza y el confinamiento no es lo nuestro, nos sentimos enjaulados. Hasta amigas que se definen como caseras me confiesan que han empezado a agobiarse. Pues no, no tenemos la calle ni libertad de movimiento, pero por una vez podemos decir que tenemos algo realmente valioso: tiempo, ese que siempre nos falta y que incluso echamos de menos, ese que necesitamos más de un día porque no damos abasto, ese que ocupamos casi al cien por cien con obligaciones, quehaceres y prisas. Ese que las redes sociales y los móviles nos roban sin que nos demos cuenta. Por fin, esa frase tantas veces dicha y escuchada “me gustaría hacerlo, pero no tengo tiempo” podemos tirarla por la ventana. Es tiempo de #quedarnosencasa, pero también de escucharnos a nosotros mismos, de aprovechar esta oportunidad y retomar lo que una vez dejamos a medias o empezar aquello que siempre tuvimos en mente.
Como en todas las circunstancias complicadas, parece que la cruda realidad empuja a salir a la mejor versión de nosotros mismos. Es difícil no emocionarse cada día a las 20:00, cuando los aplausos llenan nuestras calles y ponen banda sonora a la película de terror que están protagonizando los profesionales sanitarios que a diario se dejan la piel en los hospitales. La solidaridad está creciendo estos días con infinidad de iniciativas como estas: se ha creado una “Red de apoyo mutuo” en Córdoba en la que un grupo de jóvenes ofrece su ayuda para atender consultas laborales y sanitarias o para hacer la compra a quien lo necesite. También me ha parecido grandioso el movimiento que se ha puesto en marcha para enviar cartas a los numerosos pacientes que están ingresados y aislados y, así, hacerles sentir que no están solos (cartas.venceremos.covid19@gmail.com).
Despido mi sencilla contribución con una cita de una de mis películas favoritas:
«La vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere. No es perfecta, no es coherente, no es fácil. Pero a pesar de todo, la vida es bella».
Roberto Benigni, La vida es bella (1997)
Recordad que #ESTEVIRUSLOPARAMOSUNIDOS https://www.youtube.com/watch?v=IlIjOhaGKKY

Que bonita reflexión Bea y preciosa frase final. Hay que sacar siempre lo positivo de todas las circunstancias. ¡¡¡¡¡Fuerza y ánimo!!!!!